Conclusiones y Diseño de Estudio de Investigación.

Los datos de la gripe H1N1 obtenidos para la realización de este análisis del problema, son datos muy recientes obtenidos de las informaciones aportadas por el Ministerio de Sanidad y Política social a lo largo del año 2009, a medida que se desarrollaba la evolución de la pandemia. Por ello se han utilizado otros datos de la gripe común como complemento de los anteriores.
Todo el análisis debería repetirse cuando existan datos oficiales publicados.

Tal y como ha ido evolucionando la pandemia de gripe H1N1, el estudio de investigación tendría que ir dirigido a conocer los casos, su frecuencia, su distribución por grupos etarios, tasas de hospitalización, condiciones médicas subyacentes, fallecimientos, mediante un estudio descriptivo longitudinal de población dinámica.

En Estados Unidos, cuando se detectó por primera vez el brote de la nueva gripe H1N1, a mediados de abril de 2009, los CDC (Centros para la prevención y control de las enfermedades) comenzaron a trabajar junto con los estados para recopilar, compilar y analizar la información relacionada con el brote de la nueva gripe H1N1, incluyendo los números de casos confirmados y probables de la enfermedad. Desde el 15 de abril de 2009 hasta el 24 de julio de 2009, los estados informaron un total de 43,771 casos confirmados y probables de infección por la nueva influenza A (H1N1). De estos casos informados, 5,011 personas fueron hospitalizadas y 302 fallecieron. El 24 de julio de 2009, se interrumpió el recuento de casos confirmados y probables.
El recuento de casos individuales se utilizó en las primeras etapas del brote a fin de hacer un seguimiento de la diseminación de la enfermedad. A medida que la nueva gripe H1N1 se diseminó de manera más generalizada, el recuento de casos individuales dejó de ser una representación precisa de los verdaderos inconvenientes ocasionados por la enfermedad. Esto se debe a que muchas personas que se enfermaron levemente con la nueva gripe H1N1 nunca buscaron tratamiento. Es posible que muchas personas hayan buscado o recibido tratamiento, pero nunca fueron sometidas a pruebas o diagnosticadas de manera oficial. Además, a medida que el brote se hacía más intenso, en algunos casos, las pruebas se limitaban sólo a pacientes hospitalizados. Eso significa que el recuento de casos oficial representaba sólo una parte de los verdaderos inconvenientes ocasionados por la enfermedad de la nueva gripe H1N1 en Estados Unidos. En las primeras etapas del brote, los CDC reconocieron que una vez que la enfermedad se hubiera generalizado, sería más provechoso utilizar sistemas de vigilancia estándar para monitorear el número de casos por enfermedad, hospitalizaciones y muertes.
Se ha desarrollado un modelo de los CDC a fin de determinar el número real de casos de la nueva gripe H1N1 en Estados Unidos. El modelo toma en cuenta el número de casos reportados por cada estado y ajusta ese número para determinar las fuentes conocidas de los casos que están por debajo del número total (por ejemplo, no todas las personas con la nueva gripe H1N1 buscan atención médica, y no todas las personas que buscan atención médica permiten la recolección de muestras por parte de sus proveedores de asistencia médica). Desde este enfoque, se estima que más de un millón de personas se enfermaron con la nueva gripe H1N1 entre abril y junio de 2009 en Estados Unidos.

En España, el Pleno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud, reunido el 22 de julio de 2009, en consonancia con las recomendaciones dadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), a partir de la fase 6 de la pandemia, decidió cambiar el sistema de información sobre el número de casos de afectados por el virus de la gripe A/ H1N1. A partir de entonces se informa sobre la evolución de la pandemia mediante el cálculo de tasas estimadas en lugar de ofrecer el número de casos.
En la fase en la que nos encontramos ya no es tan importante saber cuántos casos totales se producen, como conocer las características de algunos de ellos para poder seguir estudiando las características de la infección. Sólo es necesario identificar y confirmar algunos casos (no todos). Esto se consigue a través de la Red de Médicos Centinelas (*). Con esta red además podemos ver la tendencia de la infección. Sólo es necesario tomar muestras de algunos casos para seguir monitorizando las características del virus. Sólo es necesario confirmar el diagnóstico mediante prueba de laboratorio en algunos pacientes concretos: aquéllos muy graves o en los brotes cuando pueden afectar a una población de riesgo.
Ya no es significativo el estudio e identificación de contactos.

(*) RED DE MÉDICOS CENTINELA
Es una red de médicos de vigilancia de la infección por el virus de la gripe A H1N1, distribuidos por todo el territorio nacional, en centros de Atención Primaria y en hospitales. Estos médicos confirman mediante pruebas de laboratorio los casos de gripe A H1N1 a una muestra representativa de la población que padece los síntomas de la enfermedad.
Con este sistema se dispone de información sobre las tendencias de la infección en cuanto a intensidad y distribución geográfica y proporciona una muestra representativa de los casos que aparecen en la población general. La toma de muestras de laboratorio permite la monitorización de las características del virus en la comunidad.
La red de médicos centinela cubre a un 2% de la población española y es totalmente representativa.