HISTORIA NATURAL DE LA OBESIDAD

Historia natural de la obesidad y el sobrepeso en función del IMC. Las líneas verticales marcan el intervalo de edad donde la mayoría de los hombres y mujeres se clasifican como nunca sobrepeso, presobrepeso, sobrepeso y sobrepeso clínico. Los enfoques básicos de la prevención y el tratamiento se basan en esta caracterización y la edad del individuo. En Bray GA. Contemporary Diagnosis and Management of Obesity. Newtown, Pa: Handbooks in Health Care Co; 1998.

En 1940 Sir MacFarlane introdujo el concepto “Historia Natural de la Enfermedad” para enfermedades infecciosas. Posteriormente Leavell y Clark propusieron el uso de este modelo para cualquier tipo de enfermedad.
Historia natural de la enfermedad se define como un proceso de fenómenos que se inicia en un individuo al exponerse a una serie de factores de riesgo (periodo pre-patogénico), que puede desencadenar la aparición de la enfermedad subclínica y clínica (periodo patogénico).

 

PERIODO DE INDUCCIÓN

El sobrepeso y la obesidad se pueden desarrollar a cualquier edad, pero es más habitual en ciertos grupos de edad. El periodo de inducción de esta patología puede comenzar, incluso en el útero materno, como ocurre con los hijos de madres diabéticas. En cualquier caso es un periodo dilatado en el tiempo y muy relacionado con los hábitos de alimentación y actividad física del sujeto. Si existe algun factor genetico predisponente a desarrollar sobrepeso y obesidad ese periodo de inducción comenzará en el momento del nacimiento.

 

PERIODO DE LATENCIA

Es difícil definir el periodo de latencia de la obesidad, pero podríamos utilizar la clasificación de obesidad a partir del IMC y llegar a concluir que las personas con sobrepeso (IMC entre 25 y 30Kg/m2) se encuentran en periodo de latencia de obesidad, pero la expresión de ésta dependaerá de otros factores ambientales.

Existen tres períodos críticos en la infancia que favorecen el desarrollo o no de la obesidad:

  1. Periodo prenatal: Hijos de madres diabéticas nacen con mayor peso y tienen más riesgo de desarrollar obesidad.
  2. Período de rebote de la adiposidad: entre los 6-7 años el IMC aumenta después de llegar a su mínimo.
  3. Adolescencia: Lam aduración y temprana se asocia a un mayor riesgo de padecer obesidad en la edad adulta

A pesar de la importancia del peso en la niñez y la adolescencia, la mayoría de los individuos con sobrepeso desarrollan esta patología en la edad adulta.

La mayoría de las mujeres adultas con sobrepeso desarrollan este exceso después de la pubertad. Varios sucesos, como son el embarazo, el tratamiento con anticonceptivos orales y la menopausia, pueden desencadenar esta ganancia de peso.

El cambio de un estilo de vida activo en la adolescencia y uno más sedentario en la treintena, se acompaña de aumento de peso en muchos hombres.

 

PERIODO DE EXPRESIÓN

Se definirá como el periodo a partir del cual el IMC supera los 30 Kg/m2. En la expresión de la obesidad los individuos desarrollarán diversas comorbilidades: hipertensión arterial, diabetes mellitus, patologías cardiovasculares, respiratorias, digestivas y osteoarticulares. Así como problemas de carácter psicológico y social.

 

MEDIDAS DE PREVENCIÓN PRIMARIA

La prevención primaria tiene que ocurrir antes de que se exprese la obesidad, por tanto habrá que actuar sobre los factores de riesgo modificables que básicamente son la dieta y el ejercicio. Par aello la OMS ha desarrollado una Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud, en la qu erealiza las siguientes recomendaciones generales para prevenir la obesidad:

También en el año 2005 se puso en marcha la Estrategia NAOS (Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) desde el Ministerio de Sanidad y Consumo, a través de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), con el objetivo de sensibilizar a la población del problema que la obesidad representa para la salud, y de impulsar todas las iniciativas que contribuyan a lograr que los ciudadanos, y especialmente los niños y los jóvenes, adopten hábitos de vida saludables, principalmente a través de una alimentación saludable y de la práctica regular de actividad física. Sus ámbitos de actuación abarcan la familia, el colegio, la empresa y el sistema sanitario. Sus objetivos específicos son los siguientes:

MEDIDAS DE PREVENCIÓN SECUNDARIA

La prevención secundaria se establece cuando se ha diagnosticado un exceso de grasa en personas de cualquier edad y su finalidad será diseñar un programa de educación que pueda modificar el estilo de vida, con el objetivo de perder peso y mantener un índice de masa corporal óptimo, evitando así consecuencias más graves del desarrollo de la obesidad..

Las recomendaciones generales en la prevención secundaria de la obesidad son:

1. Involucrar a todos los familiares que conviven con la persona obesa.

2. No ingerir alimentos mientras se realizan actividades recreativas sedentarias.

3. Establecer estrategias educacionales que permitan reconocer los riesgos actuales y futuros del sobrepeso y la obesidad.

4. Mejorar la confianza y las condiciones de aceptación e integración social de la persona.

5. Investigar y resolver (si existen) las sensaciones de angustia y culpabilidad.

6. Diseñar un programa de alimentación y de ejercicio específico para cada persona según sus características somáticas, psicosociales, nutricionales,
culturales y económicas.

7. Promover la actividad física en actividades como caminar, nadar, correr o hacer bicicleta.

8. Las actividades sedentarias como ver la televisión o jugar con la videoconsola o el ordenador personal deben limitarse a un máximo de una hora al día.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN TERCIARIA

La prevención terciaria se lleva a cabo cuando la enfermedad se ha instaurado y su objetivo es evitar que de lugar a secuelas irreversibles. La prevención terciaria consiste en intervenciones sanitarias en fases avanzadas del proceso, mediante el tratamiento restaurador adecuado para evitar complicaciones y aliviar o rehabilitar las secuelas. Esto es, intentar que la persona obesa se acerque al normopeso y lo mantenga para mejorar su calidad de vida.

La rehabilitación terciaria estará orientada al tratamiento de los casos de obesidad endógena, las complicaciones de la obesidad como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, discapacidades, resistencia a la insulina, trastornos de conducta que requieran atención psiquiátrica, y riesgo de enfermedad coronaria.