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INTRODUCCION

 

MODELO DE VENSIM

 

SIMULACION

 

SIMULACIONES E INFORME

 En este modelo no podemos simular un comportamiento endémico de la enfermedad, ya que para que se dé precisaríamos que existiera llegada de nuevos susceptibles (por nacimientos o por inmigración), o simplemente que la enfermedad no produjera inmunidad permanente o ésta fuera muy corta.

 Para simular un comportamiento en ondas en la población susceptible es necesario que la población no se considere cerrada, y por tanto, nuevos nacimientos puedan repoblar el grupo de susceptibles a lo largo del período de observación o bien, que la inmunidad sea temporal, de este modo es posible la reinfección y puesto que consideramos que la población es cerrada y la inmunidad adquirida ( tanto por haber padecido la enfermedad, como por la vacunación) es permanente no es posible simular un comportamiento en ondas de la población susceptible.

Siguiendo estrictamente la definición de epidemia de OMS, cualquier simulación con más de tres casos confirmados/100000 se tendría que considerar epidemia.

Una vez descritas las características y variables que componen nuestro modelo, acordes con la enfermedad escogida, pasaremos ahora a describir con detalle los datos numéricos de los que partiremos para realizar las distintas simulaciones:

Realizaremos las simulaciones considerando una población susceptible inicial constante de 100000 personas, una población enferma de 100 y  un seguimiento a lo largo de 100 días. Mantendremos constantes todos los parámetros, excepto la tasa de vacunación.

El modelo permite analizar la influencia de todas las variables, podríamos ver los casos esperados en cada momento según la tasa de contagio. Podríamos también analizar, si la intervención, produjo una mejora de los servicios sanitarios que disminuyo la letalidad, pero he preferido mantener la tasa de recuperación y letalidad estables para analizar de forma aislada el efecto de la vacunación.

Simulación 1: Tasa de contagio 0.25 (situación real en la semana 28 del 2010). Sin vacunación.

Simulación 2: Tasa de contagio de 0.25. Vacunación de 6 meses a  5 años. Suponemos 18% de la población, con un 90% de cobertura y un 85% de efectividad. Tasa de vacunación: 13.77 %= 0.13. Y mantenemos estable la Tasa de contagio en 0.40

Simulación 3: Tasa de contagio de 0.25. Vacunación de 6 meses hasta 15 años. 43% de la población, con un 90% de cobertura y un 85 % de efectividad. Tasa de vacunación: 32.89% = 0.33

 

ANALISIS

 

En primer lugar analizamos el parámetro variable. La vacunación disminuye, a medida que aumenta la cobertura vacunal, por lo tanto es más rápida cuando se cubre la población hasta 15 años.

 

La incidencia disminuye rápidamente en los dos escenarios con vacunación, sin embargo sigue un crecimiento continuo hasta el día 100, cuando no se efectúan programas de prevención.

El número de inmunes en la simulación 1 corresponde solo al número de enfermos que sobreviven, y es prácticamente  irrelevante en el total de la población.

Con una tasa de vacunación de 0.13, toda la población es inmune el día 52 de seguimiento. Con una tasa de vacunación equivalente a 0.33, a partir del día 18 toda la población es inmune. Es evidente el beneficio en reducción de casos que conllevan los programas amplios de vacunación en contextos con coberturas vacunales previas bajas, y tasas de contagio medias / altas.

La gráfica de población enferma refuerza los resultados previos, es evidente la reducción en el número de casos provocada por los programas de vacunación. Sería necesaria una escala más detallada para apreciar las diferencias entre la simulación 2 y 3. En principio debe dejar de existir enfermos en día 52 para la simulación 2 y el 18 para la tres.

En cuanto a la población susceptible, se mantiene prácticamente estable en el escenario sin vacunación hasta el día 30, donde se aprecia gráficamente una leve disminución.

En las simulaciones 2 y 3 la población susceptible disminuye, en relación directa con el aumento de inmunes.

 

 

Por ultimo, aunque no menos importante, podemos analizar el impacto en vidas salvadas, cuando se utilizan programas de prevención precoces. Sin realizar ninguna intervención de mejora de los servicios sanitarios, y manteniendo la letalidad estable, solo el programa de vacunación produce una disminución evidente del número de fallecimientos debidos a sarampión.