JUSTIFICACIÓN.

El cáncer de piel constituye uno de los tumores más frecuentes en las personas de piel blanca, representando del 20% al 30% de todos los tumores malignos.
Son múltiples los factores relacionados con una mayor incidencia de este tipo de tumores, entre los más frecuentes se destacan:
*exposición al sol
*piel blanca
*exposición al arsénico y radiaciones ionizantes
*sobre-exposición a lámparas y cabinas bronceadoras
*infecciones por el Papilomavirus
*tabaco
*lesiones crónicas en la piel como las úlceras por presión.

Sin lugar a dudas, la exposición prolongada al sol, por sus radiaciones ultravioletas dañinas para la piel, constituye el factor más importante en el desarrollo de estos tumores.
En Estados Unidos, la incidencia del cáncer de piel ha alcanzado dimensiones epidémicas. Uno de cada cinco estadounidenses contrae cáncer de piel en el transcurso de su vida.
Las investigaciones médicas nos están ayudando a comprender las causas y consecuencias del cáncer de piel. Numerosos grupos vinculados a la salud y la educación están trabajando para reducir la incidencia de esta enfermedad, que sólo en el año 2000 tuvo 1,3 millones de casos pronosticados, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer (The American Cancer Society).

Dentro del cáncer de piel se distingen 2 tipos:

*Tipo no melanoma es el más frecuente (denominado así porque se forma a partir de células epiteliales distintas de los melanocitos). Dentro de este tipo se encuentran todos los cánceres de piel salvo el melanoma maligno. Este tipo de cáncer es menos mortal que el melanoma. No obstante, puede propagarse si no se trata correctamente, provocando desfiguración y otros problemas de salud más graves.


*Tipo melanoma (menos frecuente y más maligno.) Es uno de los tipos de cáncer que más crece en Estados Unidos. Muchos dermatólogos creen que podría existir una conexión entre las quemaduras de sol sufridas durante la niñez y la aparición del melanoma en etapas posteriores de la vida.
En España el cáncer tipo no melanoma, en 1995, representó el 0,6% de todas las defunciones por cáncer para ese año y una tasa de mortalidad de 1,3 por 100.000 habitantes. Esta cifra es parecida para el tipo melanoma, habiendo supuesto para ese año, el 0, 7% de las defunciones y una tasa de mortalidad de 1,6 por 100.000 habitantes.
En los últimos veinte años, la incidencia en España del melanoma maligno ha aumentado espectacularmente, se ha multiplicado por 3,3 en varones y por 2,5 en mujeres.
El melanoma representa un 4% de todos los tipos de cáncer de piel. Pero, debido a su malignidad, es responsable de, aproximadamente, un 79% de las muertes por cáncer de piel.

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