SITUACION EPIDEMIOLOGICA DE LA RABIA.

Trabajo 2. CURSO 2005-2006

 

3. TIEMPO, LUGAR Y PERSONA

TIEMPO


El hombre recibe el virus de la rabia a través del contado con la saliva del animal enfermo. Esto quiere decir, que para ser inoculado, no necesita necesariamente ser mordido: basta que un tajo, herida, rasguño profundo o quemadura en su piel entren en contacto con la saliva del animal rabioso. Pero no importa cuál se la forma de penetración: el virus se dirige siempre al sistema nervioso central.
El tiempo de inoculación varia con la naturaleza del virus, el lugar de inoculación y la cantidad inoculada.- Si el punto de contacto ha sido la cabeza, el cuello o los miembros superiores, el período de incubación será más breve, porque el virus alcanzará la región predilecta con mayor rapidez (llega al sistema nervioso central principalmente a través de los troncos nerviosos, propagándose a lo largo de los nervios sensoriales). Las células que lo acogen son destruidas.
A partir de ahí el virus emigra hacia los tejidos, pero sobre todo hacia las glándulas salivales, de donde es excretado juntamente con la saliva. El periodo de incubación es muy variable. Si el mordisco del animal rabioso fue efectuado a través de la ropa de la víctima, solamente una pequeña cantidad de saliva contaminada llegará hasta la herida, y esta puede retardar el proceso de la afección.
Pero, tanto en el hombre como en los animales, cuando los síntomas del mal se manifiestan, ya no hay cura posible: la muerte es inevitables. Así, todo el tratamiento debe ser hecho durante la incubación, cuando el paciente aún no presenta síntomas y no manifiesta quejas.
Período de Incubación
Por lo general es de 2 a 8 semanas y a veces puede ser de solo 5 días o durar un año o más. Depende de la magnitud de la herida, el sitio de la laceración en relación con la cantidad de nervios y la distancia del cerebro, la cantidad de virus introducidos, la protección conferida por la ropa y otros factores.
Período de Transmisibilidad
En los perros y gatos de 3 a 10 días antes de que comiencen los signos clínicos y durante todo el curso de la enfermedad.


LUGAR


Incidencia mundial. En África, América del Norte, Europa y ciertas regiones del Caribe el reservorio principal son los carnívoros salvajes. Se calcula que más de 2.500 millones de personas habitan en zonas consideradas endémicas de rabia. Alrededor de 50.000 mueren en el mundo por esta causa y más de 10 millones reciben vacunación después de la exposición. Los niños menores de 15 años son los que con más frecuencia están expuestos: entre el 30-50% de los tratamientos postexposición son administrados a los niños entre los 5 a 14 años de edad. El 99% de los fallecimientos por rabia se observan en Asia, África y América del Sur. En Asia, donde la rabia se registra habitualmente en perros, suceden el 90% de todos los casos de esta enfermedad. Solamente en India mueren anualmente más de 30.000 personas, lo cual supone una incidencia anual de 3 casos de muerte/100.000 habitantes; en América Latina la incidencia es de 0,01-0,2 muertes/100.000; y en África de 0,001-13 muertes/100.000.
Varios países se consideran libres de rabia: Bélgica, España, Finlandia, Francia, Grecia, Islandia, Japón, Noruega, Portugal, Reino Unido, Suecia y Suiza.
La rabia en murciélagos insectívoros ha sufrido un acusado incremento en Europa a partir de la década de los 80, y se ha demostrado una elevada prevalencia de anticuerpos antirrábicos en estos animales. En el Reino Unido, en noviembre de 2002, se ha diagnosticado un caso de rabia humana; se trata del primer caso desde 1902. El paciente era un naturalista de 56 años de edad que llevaba trabajando 15 años con murciélagos. El paciente falleció y se confirmó la infección por Lyssavirus de murciélago europeo tipo 2 (EBLV-2).
Incidencia en España. Los últimos casos de rabia tuvieron lugar en los años 60 y su desaparición estuvo en relación con el control de todos los perros mediante el censado y su vacunación obligatoria. A partir de 1975, España ha permanecido libre de rabia en mamíferos terrestres; solamente se han encontrado casos muy localizados. En Melilla, en el año 2002, se han detectado cinco casos de rabia en perros y un caso en caballo, y en Murcia un caso de rabia en un murciélago.
Actualmente los murciélagos insectívoros son los principales reservorios del virus de la rabia. Desde 1987, en que se aisló el primer murciélago con síntomas de rabia que había atacado a un niño mientras dormía en la localidad de El Saler (Valencia), han sido detectados varios casos de virus rábico en murciélagos agresores y no agresores. Las especies de murciélagos portadores del virus de la rabia no suelen frecuentar al hombre, atacan solamente si están enfermos con encefalitis o refugiados en habitaciones donde duermen personas o si han sido cogidos y manipulados sin cautela.


PERSONA


Los animales enfermos exhiben signos clínicos relacionados con trastornos del SNC con variaciones peculiares en los carnívoros, rumiantes, quirópteros. El curso clínico en el perro puede dividirse en tres fases: prodrómica, excitativa y paralítica. En cualquier animal el primer signo es un cambio en el comportamiento. Tras el período prodrómico los animales muestran síntomas de parálisis o se vuelven malignos. Los carnívoros, cerdos, y a veces los équidos, muerden a otros animales o a las personas. La enfermedad progresa rápidamente después de la aparición de los signos paralíticos, y la muerte es segura en los 10 días del comienzo de los síntomas. Por ello el período de observación de un perro tras la mordedura debe ser de 14 días (máximo período de incubación), en los que se observará la presencia o no de signos de naturaleza rabiosa.

En el hombre la Rabia o "hidrofobia", es una encefalomielitis aguda de curso generalmente mortal. El primer ataque comienza con una sensación de angustia, cefaleas, fiebre, malestar general y alteraciones sensoriales imprecisas, a menudo relacionadas con el punto de inoculación de la mordedura. A los pocos días, entre 2 a 10 días, aparecen signos neurológicos que van desde hiperactividad a parálisis, con agitación, hidrofobia, hiperventilación, hipersalivación y convulsiones. Estos síntomas tienen carácter episódico y entre ellos el paciente está orientado. Existen casos de paralíticos en los que hay que establecer el diagnóstico diferencial con el síndrome de Guillain-Barré.
La enfermedad evoluciona hasta presentar paresia o parálisis, produciéndose espasmos musculares que dificultan la deglución cuando el paciente trata de tragar y que provocan el miedo al agua (hidrofobia). Posteriormente aparecen delirio y convulsiones. La duración normal de la enfermedad suele ser de 2 a 6 días, a veces más, la enfermedad es de mal pronóstico en ausencia de cuidados intensivos, el paciente cae en coma y fallece por parada cardiorrespiratoria


Rabia del perro

Los perros pueden presentar una de las dos formas de rabia:
• El perro con rabia furiosa camina por todas partes y muerde cuanto encuentra. Se enrojecen los ojos y cae saliva de su boca.
• El perro con rabia muda o tranquila no puede moverse. Parece como que tuviese un hueso clavado en la boca y babea saliva.
La rabia, hasta que el perro muere, dura unos 10 días. Si el animal no muere en este tiempo posiblemente no padece rabia.


Rabia en ovejas, cabras y vacas
La rabia en estos animales se caracteriza porque se muestran inquietos y excitados. Pueden morderse a si mismos y babean mucho. El síntoma más característico del ganado vacuno es que los animales mugen con mucha frecuencia con un mugido extraño. Los animales presentan después parálisis y mueren.


Rabia en caballos y camellos
Los caballos padecen la forma de rabia furiosa. Cocean y muerden y muestran una sintomatología parecida a la del cólico. El animal muere tras la parálisis de las patas traseras.
En el camello la sintomatología de la rabia es igual que la de los animales en celo.