Hipótesis conceptual y operativa

Hipótesis conceptual (o alternativa):

Es una explicación del investigador sobre la ocurrencia de un evento (enfermedad) en relación a otros eventos específicos, procesos, condiciones, características, comportamientos o exposiciones. El proceso que sigue a esta hipótesis es la inducción.

Hipótesis operativas (o nulas):

Es la predicción comprobable o expectación empírica que se deriva a partir de una hipótesis conceptual. El proceso que sigue a esta hipótesis es la deducción. Debe especificar: la población a quien se aplica la hipótesis, los factores de riesgo que se están considerando, el efecto esperado, la relación dosis-respuesta y la relación tiempo-respuesta.

Falsacionismo de Popper:

Karl Popper propone un método deductivo de contrastación de hipótesis que nos lleve a la falsación de la hipótesis. La estrategia consiste en establecer hipótesis conceptuales (razonamiento inductivo), usar el razonamiento deductivo para establecer hipótesis operativas, y comparar las observaciones. Si las observaciones no se ajustan a las predicciones, se concluye que la hipótesis es falsa. Por el contrario, las hipótesis que han sido puestas a prueba y no han podido ser falseadas (es decir, las observaciones se ajustan a las predicciones) se consideran confirmadas pero sólo en el sentido de que siguen siendo explicaciones razonablemente buenas del fenónemo estudiado, hasta que un día son falseadas y sustituidas por otras hipótesis que explican mejor las observaciones. De ahí se deduce que en las ciencias empíricas, toda hipótesis debe ser falsable (puede someterse a una prueba empírica que permita descartarla o no descartarla), porque sino se trata de afirmaciones no empíricas (falacia de aceptar el consecuente).

Así pues, se debe evitar considerar verdadera una hipótesis conceptual cuando se encuentra que las observaciones se corresponden con las predicciones, es decir, cuando se comprueba que la hipótesis operativa es verdadera (este error es denominado la falacia de aceptar el consecuente).

 

Ejemplo 1: Eficacia de la vacunación

Hipótesis conceptual (o alternativa): La vacunación con vacuna triple vírica protege contra la enfermedad de la rubéola.

Hipótesis operativa (o nula): Se estudia la protección conferida por la vacuna triple vírica en un brote de rubéola en una escuela de niños de 6 a 14 años no vacunados. Se divide a los escolares en dos grupos, seleccionando a los niños de cada grupo de forma aleatoria. Un grupo fue vacunado y otro quedó como grupo control. Se observa la aparición de nuevos casos de rubéola en los dos grupos durante un período de tiempo de tres meses. Se obtiene el siguiente resultado: la epidemia de rubéola continuó durante 7 semanas en el grupo de niños no vacunados pero a partir de los 15 días no aparecieron nuevos casos en el grupo de niños vacunados.

Discusión

La premisa básica de la que se parte es que si la hipótesis conceptual es verdadera, entonces la hipótesis operativa debe ser verdadera (inducción). A partir de aquí se prueba la hipótesis operativa frente a las observaciones empíricas (deducción). Pero si la hipótesis operativa resulta falsa, entonces la hipótesis conceptual también es falsa (falsacionismo). En cualquier caso si la hipótesis operativa resulta verdadera, sólo puede afirmarse que la hipótesis conceptual no se puede descartar, y continuará siendo aceptada hasta que no haya una prueba de hipótesis operativa que la falsee. Lo que en ningún caso puede afirmarse es que la hipótesis conceptual sea verdadera (falacia de afirmar el consecuente).

Inducción: si la hipótesis conceptual es verdadera, entonces, la hipótesis operativa (o nula) debe ser verdadera. Esto es, si la vacunación con vacuna triple vírica protege contra la enfermedad de la rubéola debemos observar en el estudio que en el grupo de niños vacunados se interrumpe la cadena epidémica de la enfermedad, mientras que no se interrumpe en el grupo de niños no vacunados.

Deducción: si la hipótesis operativa resulta falsa, entonces la hipótesis conceptual también es falsa. Esto es, si las incidencias de rubéola observadas son similares en el grupo de niños vacunados y en el grupo de niños no vacunados, se considera que la hipótesis operativa es falsa, y por tanto la hipótesis conceptual (la vacunación protege) también será falsa.

Falsacionismo: en cualquier caso si la hipótesis operativa resulta verdadera, sólo puede afirmarse que la hipótesis conceptual no se puede descartar y continuará siendo aceptada hasta que no haya una prueba de hipótesis operativa que la falsee, es decir, si la incidencia de rubéola es menor en los vacunados se considera verdadera la hipótesis operativa, y se asumirà que la hipótesis conceptual (la vacunación protege) debe ser aceptada en tanto el conocimiento empírico no la contradiga.

 

Ejemplo 2: Susceptibilidad a la enfermedad de la rubéola

Hipótesis conceptual (o alternativa): La susceptibilidad a padecer infección por el virus de la rubéola es mayor en mujeres inmigrantes de países con bajas coberturas vacunales que en mujeres españolas.

Hipótesis operativa (o nula): Se realiza un estudio de seroprevalencia en mujeres embarazadas de edades comprendidas entre los 25 y los 35 años y se comparan los valores de prevalencia de anticuerpos antirubéola en fución del país de nacimiento. Se obtiene que la prevalencia más baja de anticuerpos se encuentra entre las mujeres procedentes de países del continente americano, concretamente de países hispanoamericanos.

Discusión

La premisa básica de la que se parte es que si la hipótesis conceptual es verdadera, entonces la hipótesis operativa debe ser verdadera (inducción). A partir de aquí se prueba la hipótesis operativa frente a las observaciones empíricas (deducción). Pero si la hipótesis operativa resulta falsa, entonces la hipótesis conceptual también es falsa (falsacionismo). En cualquier caso si la hipótesis operativa resulta verdadera, sólo puede afirmarse que la hipótesis conceptual no se puede descartar, y continuará siendo aceptada hasta que no haya una prueba de hipótesis operativa que la falsee. Lo que en ningún caso puede afirmarse es que la hipótesis conceptual sea verdadera (falacia de afirmar el consecuente).

Inducción: si la hipótesis conceptual es verdadera, entonces, la hipótesis operativa (o nula) debe ser verdadera. Esto es, si la susceptibilidad a padecer infección por el virus de la rubéola es mayor en mujeres inmigrantes de países con bajas coberturas vacunales que en españolas, debemos observar prevalencias de anticuerpos antirubéola más bajas en las mujeres immigrantes de países con bajas coberturas vacunales que en españolas.

Deducción: si la hipótesis operativa resulta falsa, entonces la hipótesis conceptual también es falsa. Esto es, si la susceptibilidad a padecer infección por el virus de la rubéola no es diferente en mujeres inmigrantes de países con bajas coberturas vacunales que en españolas, se considera que la hipótesis operativa es falsa, y por tanto la hipótesis conceptual también será falsa.

Falsacionismo: en cualquier caso si la hipótesis operativa resulta verdadera, sólo puede afirmarse que la hipótesis conceptual no se puede descartar y continuará siendo aceptada hasta que no haya una prueba de hipótesis operativa que la falsee, es decir, si la susceptibilidad a padecer infección por el virus de la rubéola es mayor en mujeres inmigrantes de países con bajas coberturas vacunales que en españolas, se considera verdadera la hipótesis operativa, y se asumirà que la hipótesis conceptual debe ser aceptada en tanto el conocimiento empírico no la contradiga.