Trabajo 7 DINAMICA DE SISTEMAS: RUBEOLA

 

 

1. INTRODUCCION

 

Nombres alternativos

Sarampión alemán; sarampión de tres días

Definición

La rubéola es una infección viral contagiosa con síntomas leves, asociada con una erupción cutánea.

Causas, incidencia y factores de riesgo

La enfermedad es causada por un virus que se propaga a través del aire o por contacto directo; también puede ser transmitida de la madre con infección activa al feto causándole enfermedad severa. Esta condición suele ser leve en niños y adultos e incluso puede pasar inadvertida.

En los niños se presentan pocos síntomas, pero los adultos pueden experimentar fiebre, dolor de cabeza, malestar y secreción nasal antes de la aparición de la erupción cutánea. Una persona puede transmitir la enfermedad desde 1 semana antes de la aparición de la erupción hasta 1 ó 2 semanas después de su desaparición. La enfermedad es menos contagiosa que el sarampión (sarampión rojo). La inmunidad de por vida es permanente después de haber sufrido la infección y existe una vacuna segura y efectiva para la prevención de la rubéola.

La rubéola es muy peligrosa por la capacidad de producir defectos en el feto en desarrollo si la madre está infectada al principio del embarazo. El síndrome de rubéola congénita se presenta en un 25% o más de niños nacidos de madres que han sufrido rubéola durante el primer trimestre del embarazo.
Los defectos son raros si la infección se presenta después de la vigésima semana de embarazo. En un feto infectado se pueden presentar uno o dos defectos que pueden ser sordera, cataratas, microcefalia, retardo mental, enfermedad cardíaca congénita entre otros. Igualmente, se puede presentar aborto espontáneo o mortinato.

Los factores de riesgo comprenden falta de inmunización y exposición a un caso activo de rubéola.

Decir también que algunos padres rehúsan a vacunar a sus hijos debido al temor de que la vacuna contra el sarampión, paperas y rubéola (conocida comúnmente como la triple vírica) les cause autismo. Sin embargo, en grandes estudios realizados en miles de niños no se ha encontrado conexión entre la vacuna y el desarrollo de esta condición, pero sí se ha encontrado que las bajas tasas de vacunación pueden ocasionar brotes de sarampión, paperas y rubéola, lo cual puede ser grave.

Síntomas

• Fiebre baja (38,9° C - 102 F o menos)
• Dolor de cabeza
• Inconformidad general o ansiedad (malestar)
• Secreción nasal
• Inflamación de los ojos (ojos inyectados de sangre)
• Erupción cutánea con enrojecimiento o inflamación
• Dolor muscular o articular
• Encefalitis (rara)
• Hematomas debido al conteo bajo de plaquetas (raro)

Signos y exámenes

• Serología para rubéola
• Exudado faríngeo o nasal para cultivo viral

Diagnóstico diferencial

Es muy fácil confundir la rubéola con el sarampión o la escarlatina. Por esta razón, para obtener un diagnóstico claro se deben tomar muestras de secreciones de la faringe o de sangre, para confirmación de la enfermedad a través de estudios de laboratorio. Es importante tomar las muestras lo antes posible, especialmente en los casos de mujeres embarazadas.

Tratamiento

No existe tratamiento para esta enfermedad, pero el acetaminofén puede ayudar a rebajar la fiebre. El tratamiento para el síndrome de rubéola congénita se hace para los defectos que puedan estar presentes.

Expectativas (pronóstico)

La rubéola generalmente es una infección leve que se resuelve espontáneamente.
Cerca del 25% o más de los bebés nacidos de madres infectadas con rubéola en la primera etapa del embarazo desarrollarán el síndrome de rubéola congénita asociado con un pronóstico desalentador.

Complicaciones

• Síndrome de rubéola congénita
• Encefalitis (rara)
• Otitis media (rara)
• Artritis transitoria (común en adolescentes y adultos con rubéola)

Prevención

La rubéola se previene con la vacunación. La vacuna existente contra el virus de la rubéola se recomienda para todos los niños y rutinariamente se administra entre los 12 y 15 meses de edad, pero a veces se aplica antes durante las epidemias. Una segunda dosis (refuerzo) se aplica normalmente entre los 4 y 6 años. La triple viral es una vacuna combinada que protege contra el sarampión, las paperas y la rubéola.

A las mujeres en edad de procrear se les puede hacer un examen por medio de serología para rubéola. Si no hay inmunidad, se las puede vacunar siempre que se pueda prevenir la concepción durante 28 días después de la vacuna. La vacuna no se debe aplicar en ningún momento durante el embarazo o a una persona con un sistema inmune alterado por cáncer, terapia con corticosteroides o tratamiento de radiación.

Es importante aclarar que aunque se toman grandes precauciones para no aplicar la vacuna a una mujer que ya está embarazada, en los casos raros en donde esto ha ocurrido, no se ha detectado ningún tipo de anomalía en los bebés.